Viste tu mesa al estilo Amalfitano con los nuevos platos de Andrea Zarraluqui para Pasta Garofalo
13-10-2020

Viste tu mesa al estilo Amalfitano con los nuevos platos de Andrea Zarraluqui para Pasta Garofalo

Con la cultura mediterránea y la tradición cerámica de la costa amalfitana como fuentes de inspiración, la artista Andrea Zarraluqui ha diseñado y pintado a mano una serie limitada y exclusiva de platos para pasta en colaboración con Garofalo, una de las firmas más longevas de Italia y referente en la elaboración de pasta italiana. Con el fin de ser puristas, en la elección de las características de este objeto de culto ha intervenido el prestigioso chef Gianni Pinto, quien además propone una apetecible receta para estrenar la vajilla por todo lo alto.

La italianidad evocada desde una visión fresca y contemporánea y el cromatismo de los platos típicos de la costa amalfitana se dan cita en el plato de edición extralimitada que Pasta Garofalo ha creado para reivindicar que la calidad de la materia prima con la cual se elabora una receta importa tanto como el diseño de la vajilla en que se sirve. El embellecimiento del plato corre a cargo de la reconocida artista Andrea Zarraluqui, cuyo universo personal y estilo natural, de trazo suelto e intuitivo, le han llevado a contar con una legión de clientes nacionales e internacionales.

Aunque su principal fuente de inspiración es la ilustración botánica antigua, en este caso se ha dejado inspirar por Garofalo, con quien comparte valores, como el carácter local o la autenticidad – «me encanta que se note que mis dibujos están hechos a mano», asegura. A la hora de diseñar la pieza ha querido jugar con el encanto del sur de Italia, – «se trata de un país que, aún sin ser vecino, comparte con nosotros un estilo de vida y unas costumbres muy arraigadas que nos definen y enorgullecen» – , y con la intensidad cromática de la cerámica típica de la costa amalfitana (declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO).

Su historia va unida de manera indisoluble a una industria cerámica de tradición milenaria, que reflejan vajillas de colores explosivos: El amarillo, en alusión a los limoneros de Sorrento, el azul del mar de Amalfi, el cielo celeste de Positano o el rojo del sol poniente de Vietri). Adaptándose a los códigos visuales de Garofalo, Andrea ha reproducido en el plato dos de sus más icónicos cortes de pasta: Farfalle y Rigatoni Garofalo.

Cada una de las piezas es única: ha sido pintada a mano, en un minucioso proceso de dos cocciones por lo complejo del color negro (color corporativo de Garofalo, como el blanco y el rojo) en este tipo de trabajos, y vienen marcadas con un sello creado ex profeso para el encargo. Por ello, el plato se presenta como una enseña de la manera de ser y de vivir del consumidor mediterráneo y de su afán por compartir y destaca por su potencial para adquirir una segunda vida decorativa u ornamental. Se encuentra a la venta solo por encargo y a un precio de 90 euros a través del email azarraluqui@yahoo.com

Buscando ser ortodoxos y puristas a la hora de escoger la pieza, su idoneidad se ha fundamentado en la opinión de un prescriptor experto, fiable y objetivo: el chef italiano Gianni Pinto. Nacido en Ginosa, pequeña localidad de la región de La Puglia, en el seno de una familia eminentemente matriarcal, absorbió las bases de la profesión desde muy pequeño hasta comandar actualmente su propio restaurante Madrid, el rompedor NOI. Pinto se formó junto a diversos estrellas Michelin de su país y, más tarde, trabajó durante siete años como jefe de cocina en Sinfonia Rossini. Su visión alejada de tipismos de la gastronomía italiana, así como su empeño en vivir la cocina con pasión, intensidad y sensibilidad, se alinean a la perfección con los valores de la marca Garofalo.

Con todo, Pinto nos desvela las claves del soporte perfecto: forma redonda sopera, de tamaño proporcional a la cantidad que puede asumir un comensal y de un material delicado, pulcro y elegante. «Antes de servir la pasta, nos preocuparemos de templar el plato para que la pasta pueda mantenerse caliente hasta el último bocado; esto, sin duda, marca la diferencia», aconseja el cocinero, quien se deja inspirar por el diseño mediterráneo del plato a la hora de pensar la receta que mejor lo acompañaría: Spaguetti con botarga y almejas.

«Garofalo es la pasta de los connoisseurs, – indica Pinto – la elegimos quienes encontramos satisfacción en las cosas bien hechas, porque cuenta en su portfolio con más de cien cortes diferentes, cada uno con su propia personalidad pero con unas propiedades de color, grosor y porosidad comunes y únicas que los hacen idóneos para la alta cocina».